test para animales

el problema de mucha gente es que no sabe qué clase de animal es, ni a qué clase de animal busca. yo, por ejemplo, sé que soy un gato, así sin más. toda una vida siendo gato y tengo todas mis vidas completicas, seguramente porque sé muchas cosas, y ese es mi problema;

sé, por ejemplo, cómo pasar desapercibida, y se me ha vuelto un vicio cómodo. me gusta hacerlo con frecuencia: me gusta desvanecerme en el telón para que otros sean protagonistas. al fin y al cabo a nosotros los gatos casi siempre sólo nos interesa observar. por eso que la mayoría del tiempo sólo queremos estar trepados en alguna rama alta, con el cuerpo estirado, arrullados en nuestros propios latidos, esos que se propagan hasta las extremidades y que ningún baboso llorón, ni ninguna palomita sublime jamás podrán tocar.

cuando siento, siento en las patas, siento en la cola, siento en los bigotes. por eso, humantumblr_oa4btx86ls1vnfin5o1_400o, si un gato se te acerca para que le sobés el lomo, sobálo, y no seas pendejo.

yo, el día que me da la gana, salgo a comerme a otros animalitos. cuando como, me siento como en una feria gastronómica. qué rico comer a bocaditos; por aquí, unos corazones en almíbar. miau por estos ojitos cubiertos de azúcar glacé, miau, qué rica tu azúcar, morena, qué rico polvo en tu azúcar, miau por tu lengüíta curiosa, miau por tus ojos de chambimbe. miau.

he degustado estómagos fríos, como el del flaco alto al que vi apoyado contra un muro haciendo de hombre en medio de un concierto para adolescentes mayores; yo iba pensando en comerme su cara pero él, que siempre se equivocó de táctica queriendo atraparme, ese mismo al que la lengua se le enredó fue al que tuve que arrancársela porque toda la vida me ha angustiado ver a un bobo con la lengua pegada a un hielo. así que un día hace tiempo, “por marica”, le dije – y cuando vino a buscarme para recuperar la punta de su lengua, le dije “andáte a llorar tu lengua a otra esquina” y me convertí en la pantera de sus sueños, solo que ahora inalcanzable.

desde entonces siempre que me lo encuentro lo veo con collar y amarrado a su chica, una palomita salvavidas de corazón noble. “ve, palomita, ni alma gemela, ni mierda”.  yo soy un gato en el mundo. aquí hay gatos y perras, loros, iguanas, tortugas, delfines, ardillas y unicornios. avispáte.

del mundo me gustan las lenguas al aire, jadeantes, bebiendo cerveza, amargas y secas. me gusta acechar; mover el rabo esperando sentir sobre mi lomo el peso de una mano que me acaricie. del mundo me gusta caminar siempre al borde del abismo que se asoma por la curva más expuesta de la fiesta.  en ellas abro mi boca y aprieto los ojos. recibo ofrendas sintiendo que cada paso me acerca más al destino, a la consecuencia inevitable de salir a pasear de noche con otro gato, con la boca untada de rosado lab, y las palabras como mis tetas, hinchadas en los labios, como la ferocidad de nuestros besos. escucho murmullos mientras sudo. la que mira y habla es siempre una chica. siempre una chica. escucho murmullos: la chica es un cisne de cuello blanco.

abro los ojos nuevamente y veo cuerpos de chicle, muñecas importadas, princesas con séptum, pieles suaves, teticas pequeñas, universitarios, nalgas, arañazos, besos, gente que se mueve en forma de ese. gente que no se mueve. perros vigilantes, ratas, de todo.

el flaco del muro al que le corté la lengua se arrepiente de mirarme. besa con fuerza a su novia. ahora, cuando piense en mí, inevitablemente pensará también en su novia y yo ya sé cómo va a acabar esa historia. que no me odie tanto esa palomita: en el futuro los veo criando cachorritos, chupándose los dedos tranquilos mientras desyunan sobre una barca lenta que los lleva por el cauce de un río en primavera y tiendas con muchos descuentos. serán felices. tendrán una familia a toda costa, a pesar del hielo, a pesar de que haya gatos. sus padres, que no sé qué animales sean, también se sentirán felices.

del mundo me gustan todas las estrellas
y todos los instrumentos.

del mundo me gusta que aquí abajo estamos nosotros.
aquí abajo, en medio de todos estos mamíferos, anfibios e insectos, estamos nosotros.

“miráme bien ahora. ojalá mañana no tengás miedo.” te dije, mientras ponía a tus pies como ofrenda esa lengua que de un zarpazo le arranqué a ese pelado. “no te quedés callado ahora que sabés quién le comió la lengua al ratón”.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s